Bitácora

Cat´s Eyes debutan en el Vaticano con "I knew it was over" – 73

Cat´s Eyes

Cat´s Eyes es el duo formado por Faris Badwan (cantante de The Horrors) y la soprano canadiense Rachel Zeffira. Su album de debut con el mismo nombre del grupo es quizá uno de los mejores del pop alternativo de 2011. Muy alejado del sonido garagero de los Horrors, la mayoría de las canciones son sensuales y reposadas. Lo más curioso es que su primera actuación en vivo ha sido en el Vaticano. Es decir, que se colaron en San Pedro y grabaron el vídeo de su primer single: “I knew it was over”

Como dice Faris Badwan en una entrevista a Bill Peari “Nosotros no telefoneamos al Papa y le dijimos, ¡Hey! somos una banda y vamos a lanzar un nuevo disco con una grabación en el Vaticano durante una de vuestras misas”.

A Luke Turner le comentan en The Quietus que hicieron como si cantaran el salmo 23 (El Señor es mi Pastor, nada me falta). En ningún momento quisieron ser ofensivos, irrespetuosos o causar un gran revuelo.

Aquí tenéis el resultado.

[youtube=http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=vExWDct-hOc]

“I knew it was over
before you told me so
before you looked away
before I begged you not to go

I knew it was over
I didn’t have to ask why
I knew it was over
before you said goodbye”

Concluiría con lo que decía Jesús: “el que no está contra nosotros, está con nosotrosMarcos 9, 40

Juan Pablo Navarro
Maratania
Edición. diseño, maquetación y servicios editoriales – Sevilla
maratania@maratania.es
www.maratania.es
Facebook
Twitter
Linkedin


El Corpus Christi en Sanlúcar de Barrameda – El adorno de las calles, la procesión y la custodia – 72

En el día del Corpus Christi, las calles aledañas a la parroquia mayor de la O de Sanlúcar de Barrameda se exhornan con altares y  se alfombran con plantas aromáticas. El paso con Nuestro Padre Jesús en la Sagrada Cena se sitúa en la espléndida portada principal aledaña al palacio de los duques de Medinasidonia. Tras una solemne misa en la que los niños que han hecho la Primera Comunión durante el año vuelven a recibirla todos juntos vestidos como en su primera vez, la procesión sale por la puerta lateral.

Los niños, agrupaciones, asociaciones, hermandades y cofradías, sacerdotes y la Corporación Municipal forman el cortejo de la procesión por el barrio alto. La Custodia es una bella obra de barroca factura del platero Gómez Paz de 1753. Otros pasos pueden acompañar a la custodia; este año ha sido la Virgen de la O, siendo la primera vez que lo ha hecho por las calles de Sanlúcar.

sanlucar de barrameda corpus 1sanlucar de barrameda corpus 9

sanlucar de barrameda corpus 12sanlucar de barrameda corpus 11sanlucar de barrameda corpus 3sanlucar de barrameda corpus 2sanlucar de barrameda5sanlucar de barrameda corpus 4sanlucar de barrameda corpus 6

sanlucar de barrameda corpus 7sanlucar de barrameda corpus 8

Juan Pablo Navarro
Maratania
Edición. diseño, maquetación y servicios editoriales – Sevilla
maratania@maratania.es
www.maratania.es
Facebook
Twitter
Linkedin

Los minutos extraordinarios que transformaron la vida de Pascal – 71

Blas Pascal Pascal (Clermont-Ferrand 1623 – París, 1662) fue una de las más claras inteligencias entre los hombres. Matemático, físico, filósofo y teólogo francés, fue un genio precoz a quien su padre inició muy pronto en la geometría. Sus estudios como matemático lo convirtieron en uno de los fundadores del cálculo matemático de probabilidades y estimuló el desarrollo del cálculo diferencial. La Pascalina, una de las primeras calculadoras mecánicas, fue inventada por Pascal en 1645. Como físico fue uno de los principales teóricos sobre la existencia del vacío e inventó la prensa hidráulica y la jeringuilla.

Pero la vida de Pascal es, ante todo, la historia de un converso. En 1646, el padre de Pascal se rompió la cadera. A su edad, ello podía resultar fatal. Por entonces, en Rouen trabajaban dos de los mejores doctores de Francia, el Doctor Deslandes y el Doctor de La Bouteillerie. Étienne Pascal no dejó que nadie más que ellos le atendieran. Su padre sobrevivió e incluso pudo volver a caminar. Ambos doctores eran jansenistas; éste movimiento estaba progresando rápidamente entre la comunidad católica francesa de la época. Durante este periodo, Pascal experimentó una forma de “primera conversión” y comenzó a escribir sobre temas teológicos a lo largo del año siguiente.

En 1654, Pascal sufrió un desvanecimiento y quedó inconsciente durante un tiempo. Tuvo una visión de carácter religioso muy intensa e, inmediatamente, anotó esta experiencia, cosiendo este documento en su abrigo y traspasándolo cada vez que se cambiaba de ropa. A este escrito se le conoce hoy en día como Memorial:

“Lunes 23 de noviembre, día de San Clemente. papa y

mártir y otros en el martirologio.

Víspera de San Crisóstomo, mártir y otros.

Aproximadamente desde las diez y media de la noche hasta cerca de media hora después de medianoche.

Fuego.

“Dios de Abraham, Dios de Isaac, Dios de Jacob, no de

los filósofos y de los sabios.”

Certeza, Certeza. Sentimiento. Alegría. Paz.

Dios de Jesucristo.

Deum meum et Deum vestrum

“Tu Dios será mi Dios.”

Olvido del mundo y de todo, con la excepción de Dios.

Solo se encuentra en las vías enseñadas en el Evangelio.

Grandeza del alma humana.

“Padre justo, el mundo no te ha conocido, pero yo te he

conocido.

Alegría, alegría, alegría. Lagrimas de alegría.

Dereliquement me fontem aquae vivae.

“Dios mío, ¿es que me abandonas?

Que no me separe de Él eternamente.

“Esta es la vida eterna para que te conozcan como el solo

Dios verdadero, y Aquel que tú has enviado, Jesucristo.

Jesucristo.

Jesucristo.

Me he separado de Él: le he huido. negado, crucificado.

iQue jamás me separe de Él! .

Solo se conserva por las vías enseñadas en el Evangelio.

Total y dulce renunciación.”

A partir de entonces, su obra se dedicó a la filosofía y a la teología. Así publicó las Cartas Provinciales, su principal obra, entre 1656 y 1657, dejando inconclusa sus Pensamientos. En ellos nos legaría su inmortal frase “el corazón tiene razones que la razón desconoce” puesto que “conocemos la verdad no solamente por la razón, sino también por el corazón” ya que “la fe dice todo lo que los sentidos no dicen, pero no lo contrario de lo que ellos ven; está por encima y no en contra”

Y el Dios que conoceremos, “el Dios de los cristianos, es un Dios de amor y de consolación; es un Dios que llena el alma y el corazón de los que el posee; es un Dios que les hace sentir interiormente su propia miseria, y su misericordia infinita; que se une al fondo de su alma; que llena de confianza, de gozo, de humildad, de amor, que hace incapaz de otro fin que no sea Él mismo”

Aunque en esta búsqueda nos previene de los profetas de la desesperación: “cuando se afirma que Jesucristo no ha muerto por todos, abusáis de un vicio de los hombres que se aplican de inmediato esta excepción, que consiste en favorecer la desesperación, en lugar de desviarles de ella para favorecer la esperanza”

(Podéis ver también Los 5 minutos extraordinarios que transformaron la vida de André Frossard)

Juan Pablo Navarro
Maratania
Edición. diseño, maquetación y servicios editoriales – Sevilla
maratania@maratania.es
www.maratania.es
Facebook
Twitter
Linkedin

Los 5 minutos extraordinarios que transformaron la vida de André Frossard – 70

André FrossardAndré Frossard nació en Francia en 1915. Como su padre, Ludovic-Oscar Frossard, diputado y ministro durante la III República y primer secretario general del Partido Comunista Francés, Frossard fue educado en un ateísmo total. Encontró la fe a los veinte años en 1935, de un modo sorprendente, en una capilla del Barrio Latino, en la que entró ateo y salió 5 minutos más tarde “católico, apostólico y romano”.

Podéis ver este breve video sobre él si pincháis aquí

 (Extractos de su libro Dios existe. Yo me lo encontré)

Eramos ateos perfectos, de esos que ni se preguntan por su ateísmo. Los últimos militantes anticlericales que todavía predicaban contra la religión en las reuniones públicas nos parecían patéticos y un poco ridículos, exactamente igual que lo serían unos historiadores esforzándose por refutar la fábula de Caperucita roja. Su celo no hacía más que prolongar en vano un debate cerrado mucho tiempo atrás por la razón. Pues el ateísmo perfecto no era ya el que negaba la existencia de Dios, sino aquel que ni siquiera se planteaba el problema. (…)

Dios no existía. Su imagen o las que evocan su existencia no figuraban en parte alguna de nuestra casa. Nadie nos hablaba de Él. (…) No había Dios. El cielo estaba vacío; la tierra era una combinación de elementos químicos reunidos en formas caprichosas por el juego de las atracciones y de las repulsiones naturales. Pronto nos entregaría sus últimos secretos, entre los que no había en absoluto Dios.

¿Necesito decir que no estaba bautizado? Según el uso de los medios avanzados, mis padres habían decidido, de común acuerdo, que yo escogería mi religión a los veinte años, si contra toda espera razonable consideraba bueno tener una. Era una decisión sin cálculo que presentaba todas las apariencias de imparcialidad. ¿A los veinte años quiere creer? Que crea. De hecho, es una edad impaciente y tumultuosa en la que los que han sido educados en la fe acaban corrientemente por perderla antes de volverla a encontrar, treinta o cuarenta años más tarde, como una amiga de la infancia… Los que no la han recibido en la cuna tienen pocas oportunidades de encontrarla al entrar en el cuartel…

Mi padre era el secretario general del partido socialista. Yo dormía en la habitación que, durante el día, servía a mi padre de despacho, frente a un retrato de Karl Marx, bajo un retrato a pluma de Jules Guesde (socialista que colaboró en la redacción del programa colectivista revolucionario) y una fotografía de Jaurès…

Rechazábamos todo lo que venía del catolicismo, con una señalada excepción para la persona -humana- de Jesucristo, hacia quien los antiguos del partido mantenían (con bastante parquedad, a decir verdad) una especie de sentimiento de origen moral y de destino poético. No éramos de los suyos, pero él habría podido ser de los nuestros por su amor a los pobres, su severidad con respeto a los poderosos, y sobre todo por el hecho de que había sido la víctima de los sacerdotes, en todo caso de los situados más alto, el ajusticiado por el poder y por su aparato de represión.

Encontré a Dios sin buscarlo

Sobrenaturalmente, sé la verdad sobre la más disputada de las causas y el más antiguo de los procesos: Dios existe. Yo me lo encontré…

Fue un momento de estupor que dura todavía. Nunca me he acostumbrado a la existencia de Dios.

Habiendo entrado, a las cinco y diez de la tarde, en una capilla del Barrio Latino en busca de un amigo, salí a las cinco y cuarto en compañía de una amistad que no era de la tierra.

Mi mirada pasa de la sombra a la luz, vuelve a la concurrencia sin traer ningún pensamiento, va de los fieles a las religiosas inmóviles, de las religiosas al altar: luego, ignoro por qué, se fija en el segundo cirio que arde a la izquierda de la cruz. No el primero, ni el tercero, el segundo. Entonces se desencadena, bruscamente, la serie de prodigios cuya inexorable violencia va a desmantelar en un instante el ser absurdo que soy y va a traer al mundo, deslumbrado, el niño que jamás he sido.

Antes que nada, me son sugeridas estas palabras: vida espiritual. No me son dichas, no las formo yo mismo, las escucho como si fuesen pronunciadas cerca de mí, en voz baja, por una persona que vería lo que yo no veo aún.

La última sílaba de este preludio murmurado, alcanza apenas en mí la orilla de lo consciente que comienza una avalancha al revés. No digo que el cielo se abre; no se abre, se eleva, se alza de pronto, fulguración silenciosa, de esta insospechada capilla en la que se encontraba milagrosamente incluido. ¿Cómo describir con estas palabras huidizas, que me niegan sus servicios y amenazan con interceptar mis pensamientos para depositarlos en el almacén de las quimeras?

El pintor a quien fuera dado entrever colores desconocidos, ¿con qué los pintaría? Es un cristal indestructible, de una transparencia infinita, de una luminosidad casi insostenible (un grado más me aniquilaría) y más bien azul; un mundo, un mundo distinto de un resplandor y de una densidad que despiden al nuestro a las sombras frágiles de los sueños incompletos.

Una nueva familia, la Iglesia

… Su irrupción desplegada, plenaria, se acompaña de una alegría que no es sino la exultación del salvado, la alegría del náugrafo recogido a tiempo; con la diferencia, sin embargo, de que es en el momento en que soy izado hacia la salvación cuando tomo conciencia del lodo en que, sin saberlo, estaba hundido, y me pregunto, al verme aún con medio cuerpo atrapado por él, cómo he podido vivir allí, respirar allí.

Al mismo tiempo me ha sido dada una nueva familia, que es la Iglesia, que tiene a su cargo conducirme a donde haga falta que vaya; bien entendido que, a pesar de las apariencias, me queda alguna distancia que franquear y que no podría ser abolida más que por la inversión de la gravedad.

Todas estas sensaciones que me esfuerzo por traducir al lenguaje inadecuado de las ideas y de las imágenes son simultáneas, comprendidas unas en otras, y pasados los años no habré agotado el contenido. Todo está dominado por la presencia, más allá y a través de una inmensa asamblea, de Aquel cuyo nombre jamás podría escribir sin que me viniese el temor de herir su ternura, ante Quien tengo la dicha de ser un niño perdonado, que se despierta para saber que todo es regalo.

Habiendo entrado allí escéptico y ateo de extrema izquierda, y aún más que escéptico y todavía más que ateo, indiferente y ocupado en cosas muy distintas a un Dios que ni siquiera tenía intención de negar -hasta tal punto me parecía pasado, desde hacía mucho tiempo, a la cuenta de pérdidas y ganancias de la inquietud y de la ignorancia humanas-, volví a salir, algunos minutos más tarde, “católico, apostólico, romano”, llevado, alzado, recogido y arrollado por la ola de una alegría inagotable.

Una transformación instantánea y total

Al entrar tenía veinte años. Al salir, era un niño, listo para el bautismo, y que miraba entorno a sí, con los ojos desorbitados, ese cielo habitado, esa ciudad que no se sabía suspendida en los aires, esos seres a pleno sol que parecían caminar en la oscuridad, sin ver el inmenso desgarrón que acababa de hacerse en el toldo del mundo. Mis sentimientos, mis paisajes interiores, las construcciones intelectuales en las que me había repantingado, ya no existían; mis propias costumbres habían desaparecido y mis gustos estaban cambiados.

No me oculto lo que una conversión de esta clase, por su carácter improvisado, puede tener de chocante, e incluso de inadmisible, para los espíritus contemporáneos que prefieren los encaminamientos intelectuales a los flechazos místicos y que aprecian cada vez menos las intervenciones de lo divino en la vida cotidiana. Sin embargo, por deseoso que esté de alinearme con el espíritu de mi tiempo, no puedo sugerir los hitos de una elaboración lenta donde ha habido una brusca transformación; no puedo dar las razones psicológicas, inmediatas o lejanas, de esa mutación, porque esas razones no existen; me es imposible describir la senda que me ha conducido a la fe, porque me encontraba en cualquier otro camino y pensaba en cualquier otra cosa cuando caí en una especie de emboscada: no cuento cómo he llegado al catolicismo, sino como no iba a él y me lo encontré. (…)

Alarma familiar

Ese acontecimiento iba a operar en mí una revolución tan extraordinaria, cambiando en un instante mi manera de ser, de ver, de sentir, transformando tan radicalmente mi carácter y haciéndome hablar un lenguaje tan insólito que mi familia se alarmó.

Se creyó oportuno, suponiéndome hechizado, hacerme examinar por un médico amigo, ateo y buen socialista. Después de conversar conmigo sosegadamente y de interrogarme indirectamente, pudo comunicar a mi padre sus conclusiones: era la “gracia”, dijo, un efecto de la “gracia” y nada más. No había por qué inquietarse.

Hablaba de la gracia como de una enfermedad extraña, que presentaba tales y cuales síntomas fácilmente reconocibles. ¿Era una enfermedad grave? No. La fe no atacaba a la razón. ¿Había un remedio? No; la enfermedad evolucionaba por sí misma hacia la curación; esas crisis de misticismo, a la edad en que yo había sido atacado, duraban generalmente dos años y no dejaban ni lesión, ni huellas. No había más que tener paciencia.

Se me toleraría mi capricho religioso a condición de que fuese discreto, como lo serían conmigo. Se me rogó que me abstuviese de todo proselitismo en relación con mi hermana menor. Ella se convertiría a pesar de todo al catolicismo, y mi madre también, bastantes años después de ella.

Frossard escribió el libro de su conversión, Dios existe. Yo me lo encontré, que mereció el Gran Premio de la literatura Católica en Francia en 1969, y que se convertiría en un best-seller mundial. Murió en París en 1995 a los 80 años de edad, tras haber sido uno de los intelectuales católicos franceses más influyentes de su país en el pasado siglo.

(Extraída y resumida de http://caminocatolico.org)

¿CASUALIDAD? Añado por mi parte, que he encontrado casualmente esta historia este jueves de Corpus  (la fiesta litúrgica se ha pasado recientemente al domingo, aunque en muchos lugares como Sevilla, Granada o Toledo, sigue siendo festivo el jueves).  Frossard comentaba que, cuando tuvo esa experiencia, ignoraba que estaba frente al Santísimo Sacramento y añadía: “Una sola cosa me sorprende: la Eucaristía. No que me pareciese increíble, pero me sorprendía que la caridad divina hubiese encontrado este método inaudito para comunicarse y, sobre todo, que para hacerlo hubiese elegido el pan que es el alimento del pobre y el preferido de los jóvenes”. Concluye con “Amor, para hablar de ti sería demasiado poco la eternidad”

(Podéis ver también Los minutos extraordinarios que transformaron la vida de Pascal)

Juan Pablo Navarro
Maratania
Edición. diseño, maquetación y servicios editoriales – Sevilla
maratania@maratania.es
www.maratania.es
Facebook
Twitter
Linkedin

La festividad del Corpus Christi – 69

La Solemnidad de Corpus Christi se remonta al siglo XIII. Las visiones de Santa Juliana de Mont y el milagro de Bolsena contribuyeron a que Urbano IV publicase la bula “Transiturus” el 8 de septiembre de 1264, en la cual ordenó que se celebrara la solemnidad de “Corpus Christi” cada jueves después del domingo de la Santísima Trinidad.

El propio Urbano IV había conocido de la propia Juliana su visión de la Iglesia bajo la apariencia de luna llena con una mancha negra que significaba la ausencia de una fiesta para conmemorar la Eucaristía. Por otro lado, ocurrió el hecho milagroso de Bolsena: En el año 1264 el Padre Pedro de Praga dudaba sobre el misterio de la transustanciación del Cuerpo y de la Sangre de Cristo en la Eucaristía. Acudió así en peregrinación a Roma para pedir sobre la tumba de San Pedro la gracia de una fe fuerte. De regreso de Roma, cuando celebraba la Santa Misa en Bolsena, la Sagrada Hostia sangró llenando el Corporal de la Preciosa Sangre. Éste, aún se conserva en la catedral de Orvieto.

Como parte de la celebración de esta festividad, la procesión del Corpus Christi, en la que la hostia consagrado sale del sagrario de la iglesia y recorre las calles en una custodia, es tradicional en muchas localidades del orbe católico. En España, son singularmente famosas las de Toledo, Sevilla y Granada.

Corpus Christi en Amsterdam

Corpus Christi en Amsterdam

Corpus Christi en buenos aires

Corpus Christi en Buenos Aires

corpus christi en toledo

Corpus Christi en Toledo

La Eucaristía es una experiencia fundamental ligada a la vida de cualquier santo, de cualquier católico. En ella se condesan las virtudes cristianas de fe, esperanza y caridad. Por ello, cualquier cristiano que quiera vivirlas con intensidad pone la Eucaristía en el centro de su vida y no hay ningún santo que en ella no se centrase desde San Francisco de Asís a Teresa de Calcuta, desde San Pablo al más humilde de los santos anónimos. La Eucaristía es Parusía, significa la presencia viva de Cristo y es anticipo de su segunda venida. Confiamos en Dios, esperamos la venida de Cristo y vivimos en su Amor.

Decía el paleontólogo (descubridor junto con Henri Breuil del Homo erectus pekinensis) y teólogo jesuita Teilhard de Chardin en “El medio divino”: “No hay más que una misa y comunión. Estos actos diversos no son, sino puntos, diversamente centrales, en los que se divide y se fija para nuestra experiencia en el tiempo y en el espacio, la continuidad de un gesto único. En el fondo, sólo hay un acontecimiento que se desarrolla en el mundo: la Encarnación, realizada en cada uno por la Eucaristía. Todas las comuniones de una vida constituyen una sola comunión. Las comuniones de todos los hombres presentes, pasados y futuros constituyen una sola comunión…

Benedicto XVI lo reseñaba al decir que “La función del sacerdocio es consagrar el mundo para que se transforme en hostia viva, para que el mundo se convierta en liturgia: que la liturgia no sea algo paralelo a la realidad del mundo, sino que el mundo mismo se transforme en hostia viva, que se convierta en liturgia. Es la gran visión que después tuvo también Teilhard de Chardin: al final tendremos una auténtica liturgia cósmica, en la que el cosmos se convierta en hostia viva.”

Juan Pablo Navarro
Maratania
Edición. diseño, maquetación y servicios editoriales – Sevilla
maratania@maratania.es
www.maratania.es
Facebook
Twitter
Linkedin

El Corpus Christi en Granada – El adorno de las calles, la procesión, la custodia y las carocas – 68

corpus granada

La festividad del Corpus es una de las más importantes celebraciones granadinas. Como en Sevilla y en Toledo, se celebra el jueves que cae 60 días después del domingo de Resurrección. Su historia se remonta a la época de los Reyes Católicos.

Las calles se engalanan con altares, se alfombran con plantas aromáticas y se entoldan para dar sombra y frescor. Desde la Catedral  sigue el siguiente recorrido: Plaza de las Pasiegas, Mesones, Reyes Católicos, Gran Vía, Cárcel Baja, Catedral.

El cortejo lo abre la popular Tarasca: un dragón al que se sube un maniquí vestido por un modisto de renombre. Además, acompañan la procesión los populares gigantes y cabezudos, pajes, autoridades civiles y eclesiásticas. La procesión la culmina el paso con la Custodia donada por Isabel la Católica.

corpus granadacorpus granada cabezudo

corpus granada corpus granada

corpus granada altarcorpus granada custodia de isabel la católica coro músicacorpus granada custodia ayuntamiento

Paralelo al Corpus está la popular feria que se celebra desde el lunes anterior al Corpus al domingo siguiente. Igualmente, es tradición organizar el certamen de carocas y  quintillas. Son breves poemillas de cinco versos que aluden a la actualidad de manera satírica. Éstos se exponen  mediante con una caroca o viñeta cómica en la Plaza de Bib-rambla.

caroca ganadora 2011

Una parodia de la visita de Michelle Obama a Granada ha sido la caroca ganadora del 2011 - Fuente: Europa Press

Juan Pablo Navarro
Maratania
Edición. diseño, maquetación y servicios editoriales – Sevilla
maratania@maratania.es
www.maratania.es
Facebook
Twitter
Linkedin

Esta mañana la luz me atrapó – 67

Esta mañana me he asomado a la ventana. Un paisaje anodino de azoteas y antenas se mostraba ante mis ojos. Sin embargo, el resplandor de la luz sobre una fachada, sorprendentemente, me atrapó. No pude hacer otra cosa que quedarme, plácidamente, mirando.

No sé que sería, si la luz, si el frescor de la mañana, si el gorjeo de los pájaros o la música de Bach que desde una pequeña radio sonaba en la cocina. No sé lo que sería; pero lo feo, lo aburrido, lo tantas veces visto se transfiguró en uno de esos momentos que te atrapan y te sujetan, que te dejan quedo y en silencio y el tiempo se hace intenso, profundo, eterno.

No sé por qué sería, pero se me vino la imagen de un prisionero que contemplara la luz que, superando las rejas, se proyectase en los muros de su lóbrega celda y llegase a la experiencia de que esa luz era mayor verdad que su encierro y que ese día, por lo menos ese día, ningún carcelero le arrrebataría su libertad.

Luego caí en la cuenta de que poco antes, raro que es uno, mientras desayunaba, meditaba como muchas veces vemos la vida como algo absurdo y sin sentido y que, olvidado ya de ello, me asomé a la ventana y no sé qué sería, seguro que la luz o quizá el frescor de la mañana o puede que fuesen los pájaros o posiblemente Bach, sólo sé que esta mañana la luz me atrapó, que el tiempo fue eterno y que me sentí amado.

Juan Pablo Navarro
Maratania
Edición. diseño, maquetación y servicios editoriales – Sevilla
maratania@maratania.es
www.maratania.es
Facebook
Twitter
Linkedin

El Corpus Christi en Sevilla – El adorno de las calles, la procesión, la custodia y los seises – 66

El Corpus sevillano en Sevilla 360º - Maratania

El Corpus sevillano en Sevilla 360º - Maratania

El Corpus Christi es la fiesta más antigua que se celebra en Sevilla, existiendo referencias de ella desde 1426. Se celebra el jueves, 60 días después del Domingo de Resurrección. Se levantan altares en las calles y los comercios adornan sus escaparates con motivos eucarísticos; la tarde anterior es costumbre que los sevillanos paseen por el centro para verlo acicalado con estas galas que se retirarán al día siguiente. En la plaza de San Francisco se levanta un arco de triunfo, muestra de la arquitectura efímera propia de las fiestas sevillanas. La calles que forman el recorrido se alfombran del aromático romero, símbolo del amor y de la eternidad.

La procesión la forman los pasos con santos relacionados con Sevilla: Santa Ángela de la Cruz  (obra moderna de José Navarro Arteaga), las Santas Justa y Rufina, San Isidoro y San Leandro (todas estas atribuidas a Pedro Duque Cornejo, del  XVII) más San Fernando (de Pedro Roldán, 1671). A éstos se añaden la Inmaculada (atribuida a Alonso Martínez, del XVIII), el Niño Jesús (obra de Martínez Montañés de 1606), la custodia con La Santa Espina de Cristo (obra probable de Francisco de Alfaro, XVII) y la Custodia en plata de Juan de Arfe (1580-1587) de tres metros de altura.

corpus2 .marataniacorpus3 .maratania

Dice Chueca Goitia que cuando sale la custodia de Toledo, obra de trazas góticas de Enrique de Arfe, muy parecida al remate de la torre de su catedral, o la de Sevilla, muy parecida al remate de la Giralda, es como si esas torres fuesen las que procesionasen. Sobre esta idea de Chueca, me gustaría afirmar que es evidente en la sevillana; como comenta Alfredo J. Morales, la Giralda de Hemán Ruiz “fue el pretexto para desarrollar un programa iconográfico de carácter triunfal, compuesto por el canónigo Pacheco, en el que se expresaba la victoria de la Fe verdadera sobre el Islam y sobre la herejía protestante»; de igual maneran al aquitecto, Arfe labró la custodia siguiendo el diseño de Francisco Pacheco. Este poeta, humanista y canónigo, tío del pintor del mismo nombre, “sabio oficial de Sevilla a lo largo del último tercio del siglo XVI”  como comenta el profesor Bartolomé Pozuel, intervino en numerosos programas iconográficos; entre ellos, los de las salas Capitular y Antecapitular de la Catedral sevillana, obras ambas, también, de Hernán Ruiz.

Acompañan al cortejo los Seises. Estos podrían tener su origen con Fernando III y su vestimenta provendría de la segunda mitad del XVI, cuando ya bailan ante el Santísimo con el sombrero puesto, lo que, con el ritual de la segunda mitad del XVII, se mantiene hasta hoy. Ver bailar a estos infantes danzantes de Dios con este rito de siglos es una de las mejores puertas para iniciarse en esta ciudad que se autoproclama la “Ciudad de la Gracia”.

corpus4 .marataniacorpus .maratania

Juan Pablo Navarro
Maratania
Edición. diseño, maquetación y servicios editoriales – Sevilla
maratania@maratania.es
www.maratania.es
Facebook
Twitter
Linkedin