¡Gracias, Nicolás!

Gracias, Nicolás Salas, gracias. Tuve la honra de que presentase mi primer libro: “Sevilla, una Mirada en el Tiempo”. Lo hizó porque sí, por nada, o por lo que es todo, por la completa generosidad. Me regaló todo el prestigio que tenía, todo el “gancho” que le acompañaba y que llenaba cualquier sala en la que hablase. Y así, esa ya lejana noche del 11 de diciembre de 2000 en el Ateneo quedará inolvidable en mi memoria. Luego cenamos alegres mi mujer y yo con Nicolás y Antonia ¡Qué día! ¡Gracias!

Sin embargo, ahora que se ha ido al cielo que buscó, lo rememoro y la imagen que me viene de él es en su paraíso en la tierra: en su casa, en su despacho, rodeado de libros. Allí nació lo que, como a todo escritor, le heredará: su obra. Así, nos quedarán “Morir en Sevilla”, “El Moscú Sevillano”, “Sevilla en Tiempos de María Trifulca” y tantos otros que fueron llegando en su cita anual con las librerías.

¡Gracias, Nicolás!

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

  Acepto la política de privacidad