Tag Archives: Monumentos xvi

La asombrosa capilla del Sagrario de la Mezquita

Es evidente que el que va a Córdoba tiene la necesidad de ir a la Mezquita. Sin embargo, la mayoría se van sin conocer la asombrosa capilla del Sagrario. En “Córdoba y su Provincia” no podía faltar.

Su exuberante decoración contrasta con la sobriedad de la Mezquita. Sus frescos, obra de César Arbasia, siguen un complejo programa iconográfico elaborado por el cronista real Ambrosio de Morales.

cordoba-y-su-provincia16

Juan Pablo Navarro Rivas
Maratania
Edición. diseño, maquetación y servicios editoriales – Sevilla
maratania@maratania.es  www.maratania.es   Facebook  Twitter  Linkedin

El Postigo del Aceite, de Tortello, de la Pura y Limpia y de los calentitos -194

Postigo del AceitePostigo del AceiteEl Postigo del Aceite es uno de los lugares más encantadores de Sevilla. Separaba la ciudad intramuros del famoso puerto, dejando a la izquierda las Atarazanas y cruzando la Resolana del Arenal. Tal como reza el rótulo que está sobre la puerta con el tondo con el escudo de la ciudad, atribuido a Juan Bautista Vázquez El Viejo, la mandó construir el conde de Barajas, el mismo al que debemos la Alameda. Su construcción se debe al italiano Benvenuto Tortello, uno más de los arquitectos foraneos que como los ilustres Hernán Ruiz, cordobés, o Leonardo de Figueroa, valenciano, ediificaron la grandeza de la ciudad.

Junto al Postigo se encuentra la capillita de la Pura y Limpia, pequeña joya del barroco. Como comenta Salvador Hernández González dicho retablo había sido concertado, en 1753, con el tallista Juan José González y sigue a pequeña escala los modelos de los retablos mayores de la época, centrado por una hornacina con la figura de San José . Lo preside la imagen la Pura y Limpia Concepción delPostigo, tradicionalmente adjudicada a Luisa Roldán. A los lados descansan las efigies de San Francisco y santo Domngo.

Viregen de la Pura y Limpia del Postigo

Mercado junto al postigo en una obra de Joaquín Turina en 1907 (Museo Thyssen de Málaga).

Mercado junto al postigo en una obra de Joaquín Turina en 1907

Hasta 1926, se instalaba a ambos lado de la puerta un bulliciooso mercado que se adentraba hasta la calle Arfe; los toldos cubrían todo el recorrido, dando sombra a este mercado popular que desaparició con la construcción del edificio regionalista obra de Talavera que se encuentra, como si fuera una isla, al arranque de la calle. Recuerdo de aquella época sigue siendo la famosa churrería del Postigo, cuyos centenarios calentitos podemos seguir disfrutando. Solo con que los prueben, comprenderán que haber leído este artículo ha sido un acierto.

La churrería del Postigo un día del Corpus. Foto: Eduardo Briones

La churrería del Postigo un día del Corpus. Foto: Eduardo Briones

Juan Pablo Navarro Rivas
Maratania
Edición. diseño, maquetación y servicios editoriales – Sevilla
maratania@maratania.es  www.maratania.es   Facebook  Twitter  Linkedin
 
Pulse en la imagen para leer otros artículos de este Archivo:
corpus granada custodia

El Corpus Christi en Granada – El adorno de las calles, la procesión, la custodia y las carocas

sanlucar de barrameda corpus 8

El Corpus Christi en Sanlúcar de Barrameda – El adorno de las calles, la procesión y la custodia

El Hospital de las Cinco Llagas, hoy Parlamento de Andalucía – El Escorial Sevillano – (191)

El Parlamento en nuestro libro "y Sevilla"

El Parlamento en nuestro libro “y Sevilla”

Según Chueca Goitia, constituye “la más grandiosa organización de edificio religioso clásico que tenemos en España antes del Escorial”.

Catalina de Ribera fundó el Hospital de la Sangre en la calle Santiago para cura de mujeres en 1500. Su hijo Fadrique de Ribera, muerto en 1539, dispuso en su testamento la construcción de un nuevo Hospital frente a la Puerta Macarena, “tal y de tal calidad que se pueda tener y tenga por obra perpetua”. Este Hospital, llamado de las Cinco Llagas, fue en su momento el mayor de Europa con más de mil camas para hombres y mujeres. Esta función se mantuvo hasta 1972 y, tras años de abandono, se restauró por Alfonso Jiménez y Pedro Rodríguez Pérez para ser, desde 1992, la sede del Parlamento de Andalucía.

Peraza nos da testimonio del gran numero de hospitales con los que contaba Sevilla en el XVI: “ciento y tantos, mui sabiamente ordenados, y los más dellos cada uno diputado para una particular enfermedad” en los que, según nos cuenta, se atendía a mendigos provenientes de toda Europa. No obstante, en 1587, por iniciativa del arzobispo Rodrigo de Castro, se redujeron el número de hospitales con la intención de mejorar la asistencia. De esta forma, setenta y seis con escasas rentas quedaron reducidos al de Amor de Dios y Espíritu Santo, subsistiendo otros dieciséis, entre ellos el de las Cinco Llagas, el cual, curiosamente, centralizó la actividad de los dos citados a partir de 1837 en que desaparecieron.

Martín de Gaínza realizó las trazas del Hospital en 1546. Tras su muerte, Hernán Ruiz II lo sucedió y a él se debe el diseño de la iglesia. Desde 1570, Benvenuto Tortello y desde 1572 Asensio de Maeda, continuaron las obras hasta su conclusión en 1598.

Dos pisos constituyen la larga fachada. En ella se suceden de forma repetitiva las pilastras de orden dórico en el primero, entre las que se intercalan pequeñas ventanas, y de orden jónico en el segundo. De las cuatro torres proyectadas para cada uno de sus vértices, sólo se concluyó la situada en la izquierda de la fachada, que remata un chapitel con azulejos. La portada es de mármol blanco portugués, usado habitualmente por los canteros sevillanos en los siglos XVI y XVII. Los escudos de los Enríquez y Ribera aparecen a los lados y el de las Cinco Llagas en su remate.

La planta del hospital renacentista que se había impuesto desde los Reyes Católicos era un gran rectángulo en que se cruzaban dos naves dando lugar a cuatro patios. En este modelo, una iglesia se situaría en la intersección de las naves y así lo planteó Martín de Gaínza, sin embargo, Hernán Ruiz II lo varió, construyendo en 1584 una iglesia exenta en uno de los patios delanteros. La monumental portada principal la forman dos cuerpos con columnas pareadas que soportan un frontón recto rematado por jarrones. Juan Bautista Vázquez “el Viejo” labró en 1564 los bellísimos relieves en mármol del arco de entrada que representan a las Virtudes Teologales.

La planta rectangular de una sola nave con capillas entre los contrafuertes inició el modelo llamado “de cajón”. Éste influyó en el barroco sevillano cuando, con el impulso de la Contrarreforma, se prefirió la funcionalidad de las iglesias de una sola nave que mejoraban la audición y contemplación de la Misa. Actualmente alberga la sala para plenos del Parlamento andaluz.

Vista de la nave central. Retablo. Autor:  Francisco Javier Romero García. Fuente: Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico

Vista de la nave central. Retablo. Foto: Francisco Javier Romero García. Fuente: Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico

Juan Pablo Navarro Rivas
Maratania
Edición. diseño, maquetación y servicios editoriales – Sevilla
maratania@maratania.es  www.maratania.es   Facebook  Twitter  Linkedin
 
Pulse en la imagen para leer otros artículos de este Archivo:
El Palacio Arzobispal de Sevilla – De termas imperiales a residencia de los prelados hispalenses

El Palacio Arzobispal de Sevilla – De termas imperiales a residencia de los prelados hispalenses

casa de las dueñas

Esta mañana la luz me atrapó