XIX

Los 12 sevillanos ilustres de Susillo en el palacio de San Telmo – 96

san telmo maratania 4

Cuando por los años 70, mi padre me llevaba en coche al colegio, al pasar por Palos de la Frontera, siempre me llenaban de curiosidad las estatuas que aparecían en la fachada norte del palacio de San Telmo que daba a esa calle. La velocidad del automóvil sólo permitía atisbar alguno de los nombres que aparecían en la base de cada estatua. Con el tiempo, muchos los reconocía por sus poses arquetípicas repetidas en otros lugares de la ciudad: Mañara llevando en brazos a un mendigo, Daóiz con su espada en alto, Velázquez con sus pinceles,… Otros, en cambio, mantenían su eterno anonimato.

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Castellar, 4 ¿La fachada más estrecha de Sevilla? – 47

El trazado urbano de Sevilla provoca soluciones curiosas como la que os comento. Caminaba el Sabado Santo desde los Servitas hacia San Lorenzo para ver a la Soledad cuando al cruzar la calle Castellar me sorprendí con la estrechez de la fachada del número 4. Daba para la puerta y, en cada una de sus dos plantas, para un balcón cuya barandilla cubría todo el ancho. Como en las casas de subastas, ¿alguién da más? ¿quién conoce una casa más estrecha?

Juan Pablo Navarro
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Vista de la planta

Un artículo de hace 150 años sobre el Corral del Conde – 39

Corrales de Vecinos - Sevilla 360º - Maratania

Página dedicada a los Corrales de Vecinos en Sevilla 360º

El grabado de 1850 de Adolph Rouargue (1810-1870) del corral del Conde es sobradamente conocido. En Sevilla 360º lo usamos para ilustrar el capítulo dedicado a los corrales de vecinos. Nuestra copia procede del original que poseemos publicado en Le Monde Illustre en 1862. En dicha revista, aparecía un artículo de Charles Yriarte sobre dicho  corral. Aquí lo tenéis:

El viajero que se creyese que ha cumplido por pasar tiempo en Sevilla para ver sólo la Giralda, el Alcázar, el Archivo, el patio de los Naranjos, la tumba de Hernando Colón, la espada de Vargas y los maravillosos murillos del Museo, no podría decir que conoce la ciudad del Sur de España, de Andalucía..

Charles Yriarte

Charles Yriarte (1832-1898)

Se debe pasear por las estrechas calles donde, de una casa a otra, se suspenden lonas de alegres rayas para protegerse del sol llamadas tendidos; pararse en las esquinas de las callejas admirando las Madonnas pintadas, ante las que la buena andaluza no pasa sin decir Ave María Purísima; perderse en las callejuelas serpenteantes, descifrando las  inscripciones, y reposar sobre las fuentes de mármol de la Merced, de la Magdalena, del Salvador, de la Plaza del Duque, donde se encontraban los naranjales de los Duques de Medina Sidonia.

El Corral del Conde, que toma su nombre de una de las grandes familias sevillanas, rodeado de casas antiguas donde cuelgan ropas de un tono feroz, con balcones salientes, con miradores que proyectan grandes sombras, es uno de los rincones de la ciudad donde se detiene el acuarelista con la mayor felicidad .

Cuando somos capaces de captar los matices de la lengua española, sentados a la sombra de sus sombrillas, esbozamos sus acuarelas, y las sevillanas, los majos y los aguadores nos ofrecen una representación por la que, fanático de España, del cielo azul, de los ojos almendrados, de los labios en flor y del habla castellana, yo daría toda la calle de Rivoli, menos el ayuntamiento y la torre de Saint-Jacques.

Id a Corral, donde se encuentra a la cigarrera, que lleva un vestido de lino, con una peineta en el moño, cayéndole la mantilla sobre los hombros y el clavel rojo o una flor de granada detrás de oreja. Aquí es donde uno pone su puño en la cadera y el sombrero sobre los ojos, aquí es donde lo envuelve con orgullo la capa y donde, por la noche, se celebran las mejores estampas de las corridas de toros. En el Corral es donde usted se encuentra el sevillano de verdad que llena su búcaros en la fuente y traza, sin saberlo, actitudes de estatua antigua.

 

corral del conde de Le Monde Illustre 1862   ADOLPH ROUARGUE de 1850 1810-1870

Corral del conde, 1850, Adolph Rouargue

Juan Pablo Navarro

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¿Quién plantó el primer naranjo en las calles de Sevilla? (III) – Lo que yo creo – 36

Concluyo aquí esta pregunta sobre quién plantó el primer naranjo en las calles de Sevilla, ofreciendo lo que yo pienso.

El foco inicial debió estar en el paseo de las Delicias. Su origen está en el siglo XVIII pero fue con José Manuel Arjona, asistente de Sevilla de 1825 a 1833, cuando se transformó en un jardín romántico junto a los jardines de Cristina. Para ello, contó con el arquitecto madrileño Melchor Cano (1794-?) y el botánico y profesor de agricultura Claudio Boutelou (Aranjuez, 1774 – ¿, 1842). Estos tres personajes fueron el arranque de la Sevilla Ideal que culminó en 1929 y que desde entonces los sevillanos vamos lapidando por soberbia, ignorancia y rapiña.

José Manuel Arjona fue, de alguna manera, el último político de la Ilustración. Defensor del absolutismo de Fernando VII y, a su vez, inigualable modernizador de la ciudad de Sevilla, será recordado por la creación de los jardines del Cristina y de las Delicias. Su labor llegó más allá: garantizó el abastecimiento de la ciudad, impulsó el mercado central de la Encarnación, modernizó el alumbrado público, empedró un tercio de las calles, creó el cuerpo de bomberos, inauguró la escuela de Tauromaquia, etc.

Melchor Cano fue el primer arquitecto formado en la Academia que dirigió las obras de Sevilla. De su labor con Arjona destacan los nuevos conductos de agua de los Caños de Carmona, la iluminación y empedrado de calles y el diseño de la plaza del Duque, más los jardines mencionados.

Claudio Boutelou pertenece a una familia de jardineros suizos llegada a España con Felipe V, siendo él y su hermano Esteban los miembros más importantes. Jardinero del Botánico de Madrid, lo salvó de la destrucción durante la invasión napoleónica. Llegó a Sevilla en 1816 para planificar la desecación de las marismas del Guadalquivir. Durante su estancia, se encargó de la conservación de los jardines de la ciudad y de la creación de los citados de Cristina y de las Delicias. Su hijo Pablo es el que, como hemos reseñado en el anterior artículo,  menciona en 1842 las almácigas de naranjos y los granados que invaden las plantaciones de las Delicias.

Pasado este primer momento, parece que la entrada del naranjo como propio del adorno de las calles de Sevilla se para. La construcción de la plaza Nueva en 1854 por Balbino Marrón sería el siguiente hito. Éste fue arquitecto municipal y a él se debieron la urbanización de la plaza de San Pedro en 1844, el desaparecido salón elevado que hubo en la plaza del Salvador en 1846, la plaza del Museo en 1862, el nuevo Ayuntamiento concluido en 1867, etc.

1861 sería la siguiente fecha clave con la plantación de naranjos en la plaza de la Magdalena, cuyo origen es de 1844.

En 1881, tenemos una relación clara: plaza Nueva, plaza de la Magdalena, Cardenal Cisneros, la Alfafa, la del Triunfo y los Jardines de Cristina y de las Delicias y la zona de la plaza de América y la plaza de Armas. El Salvador, cuya plantación se había aceptado en 1872, no se haría hasta principios del XX.

Definitivamente, Aníbal González, a partir de 1910, sería el que daría el impulso final para que el naranjo llegase a las calles, a las plazas y al recinto de la Exposición Iberoamericana de 1929. El impulso se multiplicaría a partir de 1970, pasando de 5.000 a 25.000 llos ejemplares de naranjo amargo, fundamentalmente, por la plantación de estos en las nuevas barriadas que rodean la ciudad histórica.

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¿Quién plantó el primer naranjo en las calles de Sevilla? (II), una respuesta – 35

Voy a intentar dar una respuesta a la pregunta que nos hacíamos en el anterior artículo ¿Quién plantó el primer naranjo en las calles de Sevilla?

Para dar respuesta, voy a echar mano, en primer lugar, del excelente trabajo que hicieron, en 1996, Sabina Rossini Oliva (Dra. Ingeniera Agrónoma) y José Elías Bonells (Jefe de Jardinería del  Ayuntamiento de Sevilla), El Naranjo Amargo de Sevilla:

«En nuestro interés por investigar cuando el naranjo amargo ha tenido su principal difusión como árbol urbano, aportamos documentos del Archivo Municipal de Excmo. Ayuntamiento de Sevilla donde comprobamos que Pablo Boutelou, en la memoria que realiza de su actuación como Director de Paseos en 1842, ya nos menciona las almácigas de naranjos y los granados que invaden las plantaciones existentes en la orilla del río (Jardines de las Delicias de Arjona).»

Los autores aportan más fechas en las que se demuestra como, progresivamente, el Ayuntamiento y los ciudadanos van solicitando la plantación de naranjos como ornato de los paseos y plazas.

«En el 1861 figura un expediente instruido relativo a extender la plantación de naranjos en los paseos interiores de la población con motivo de la plantación de la Plaza de la Magdalena revocándose el acuerdo por estimar que la falta de sombra era molesta para el vecindario, la plantación de naranjos que proponían se realizaba a costa del arranque de otros árboles frondosos existentes; una sensata decisión de los capitulares que defendían esta moción»

«En 1866, el Ayuntamiento subasta el fruto de los naranjos del municipio… existentes en las plazas de la Infanta Isabel y del Pacífico». (plaza Nueva y de la Magdalena)

«En 1869, una solicitud para que se plantan naranjos en vez de acacias en el Patio de Banderas«. La Comisión no entrará en ella al ser un bien de la Corona.

«1872, un expediente con motivo de solicitud de naranjos para el paseo del Salvador«. Hasta entonces estaban plantadas acacias. «La Comisión de Ornato no encuentra inconveniente en que se acceda a la pretensión.»

«En 1881, Fray José Maria Aguilar Misionero Apostólico y Capellán propio de la Capilla de la Expiración exconvento de la Mercedes solicita plantación de naranjos para el pórtico de dicha Capilla».

«En 1881, se han transcrito un aforo de la cantidad de fruto existente en el Municipio realizado y valorado por el capataz D.Francisco Marquez». Se citan aqui a las actuales plaza Nueva, plaza de la Magdalena, Cardenal Cisneros (se menciona por plaza de San Vicente y deduzco por lo que se dice en el siguiente párrafo que es esta calle y no Teresa Enríquez), la Alfafa, el Jardines de Cristina, las Delicias y la zona de la plaza de América y la plaza de Armas. «Quedan exceptuados de ese aprecio las naranjas agrias y limones del Paseo de la Plaza del Triunfo por estos destinadas para simiente».

«En 1882-1883 una solicitud de la comisión de Obras Publicas para la colocación de naranjos en la Plaza del Cincinato, hoy Teresa Enriquez»

«Siguen en 1906 en el que la comisión de Paseos y Jardines propone que se plantan arboles que reunan iguales condiciones que los plantados en Doña Maria Coronel en la que se habían plantado naranjos»

Concluyen al afirmar que «a partir del año 1929, con motivo de la Exposición Ibero-Americana, y después en los años 1960 /1970, con el crecimiento demográfico de la ciudad, Sevilla ha convertido el naranjo en el árbol urbano por excelencia… Sevilla capital en el año 1970 disponía de 5.000 unidades plantados. En la actualidad son más de 25.000 los naranjos en la vía publica, patios, plazuelas plazoletas»

Sin duda, la transformación de la ciudad a principios del XX con motivo de la Exposición de 1929 tuvo una importancia decisiva. Concluyo citando al profesor Jesús Palomero quien afirma lo siguiente:

«Como también de siempre parecen ser los naranjos en las calles, cuando son producto de la idea del mismo don Aníbal González, cuando en los años diez, en el concurso de casas sevillanas, sacó a la calle la decoración interior de los patios de las grandes casas de la Sevilla histórica. A partir de entonces fue cuando el azahar de las huertas y de los palacios se desparramó por las calles». J.Palomero – La invención de la tradición en Sevilla. Conferencia inédita pronunciada en la Universidad internacional Menendez Pelayo en 1990 en el seminario Invencion de la tradicion (cita extraída del artículo La reinvención de Sevilla en el primer tercio del siglo XX por José Macarro).

Continúa y concluye en ¿Quién plantó el primer naranjo en las calles de Sevilla? (III) – Lo que yo creo
Juan Pablo Navarro
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¿Quién plantó el primer naranjo en las calles de Sevilla? – 34

Al menos, en sus jardines, Andrés Navagero (1525-1528), embajador de Venecia, ya nos refiere la presencia del naranjo: “Hay también abundantes jardines, entre los que destaca el llamado de la Huerta del Rey, que pertenece al marqués de Tarifa, y en el que, además de un gran palacio y un bellísimo estanque, hay un naranjal del que se obtienen grandísimos beneficios de sus frutos. Yo he visto en este jardín y en otros jardines de Sevilla, naranjos tan altos como los nogales en Italia”. Pero ¿quién lo llevo a sus calles? ¿Quíen me lo cuenta?

¿Quién plantó el primer naranjo en las calles de Sevilla? ¿Alguién lo sabe? ¿Cuándo fue?

¿Cuántos artistas buscan una obra que los perpetúe y resulta que plantar un naranjo es más que lo que cualquiera puede concebir? Aquí tenéis el azahar, la flor que nos anuncia la primavera, que recuerda que la Semana Santa ya llega.

Feliz primavera.

Continúa en ¿Quién plantó el primer naranjo en las calles de Sevilla? (II), una respuesta
 
Juan Pablo Navarro
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