Tag Archives: Sevilla

La Clausura de Santa María de Jesús de Sevilla – 5

monjas de santa maría de jesus - matarania - todos los derechos reservados

monjas clarisas – ©Maratania

Claustro de Santa María de Jesús San Benito - ©Maratania

Claustro de Santa María de Jesús San Benito – ©Maratania

Calvario del claustro - ©MarataniaMi padre fue médico de varios conventos sevillanos como Santa Clara, Santa María la Real y Santa María de Jesús. En algunas ocasiones le acompañé y pude entrar en sus clausuras. Conocí entonces sus grandes patios, sus tesoros ocultos y la pobreza por su falta de recursos. Con los años, cuando preparaba la edición de Sevilla 360º, se me ocurrió fotografiar la clausura de las clarisas de Santa María de Jesús.

Me recibió una comunidad sumamente alegre de monjas españolas, mejicanas y de otras naciones. Incluso, una novicia calabresa, bellísima, por cierto, que había huido aquí desde su Italia natal para seguir una vocación a la que sus padres se negaban. Miguel Zapke, el fotógrafo, y yo compartimos un día delicioso con ellas. Con sencillez y humildad se prestaron a ayudarnos. Las vimos orar en la iglesia y en el coro, y trabajar en las múltiples labores que las ocupan diariamente.

Azulejo de Jesús de la Pasión - ©Maratania

Azulejo de Jesús de la Pasión – ©Maratania

Antes de entrar en la clausura, un azulejo con el lema de «Paz y Bien» indica la disposición en que se debe entrar. Su claustro renacentista no será de los más bellos de Sevilla pero recuerda al encanto de un patio de vecinos: macetas y jaulas con canarios, una humilde fuente en el centro, azulejos en el zócalo, un calvario en la entrada. Sobre una puerta, un azulejo de Jesús de la Pasión donado por mi padre, Francisco Navarro Sánchez del Campo, a la comunidad en los años setenta.

Celdas - Foto de Miguel Zapke©

Celdas – Foto de Miguel Zapke©

El convento ha sido remozado por el ayuntamiento tras la cesión a éste del convento de Santa Clara.

Ello ha hecho superar las lamentables condiciones higiénicas que habían sufrido en pasadas décadas. Incluso, un ascensor nos llevó desde una habitación aledaña al patio a la clausura. Me quedé sorprendido por su curiosa arquitectura; las celdas, con sus techos a un nivel inferior al de la planta, ofrecen la impresión de casas y sus corredores parecen calles. En una sala a modo de museo, conservan un encantador belén en una vitrina. En el coro alto, una cubierta mudéjar recoge la oración de las monjas y una reja a los pies deja ver la iglesia. Su retablo es obra de 1690 de Cristóbal de Guadix con esculturas de Pedro Roldán, salvo la Virgen que la preside. Pero es una humilde talla de San Pancracio en una de las peredes la que atrae una gran devoción popular.

Como la mayoría de los conventos, sufre de la penuria económica. Durante muchos años han encuadernado libros para financiarse; ahora van a abrir un obrador con recetas de monjas clarisas, espero que tengan suerte con él. En cualquier caso, la Providencia siempre está con ellas.

Iglesia - Foto de Miguel Zapke©

Iglesia – Foto de Miguel Zapke©

Juan Pablo Navarro
Maratania – Edición. diseño, maquetación y servicios editoriales – Sevilla
maratania@maratania.es
www.maratania.es
Facebook
Linkedin


El Azulejo – 2

El Azulejo en nuestro libro de gran formato: "y SEVILLA"

El Azulejo en nuestro libro de gran formato: «y SEVILLA»

El arte del azulejo lo introdujeron los árabes en España. La palabra procede de “azulaij”, ladrillito. El alicatado fue el primer revestimiento cerámico utilizado. Posiblemente, la idea proviene de la costumbre árabe de decorar las jaimas con vistosos tejidos. Este método lo sustituyó en el siglo XV otro más sencillo llamado de cuerda seca, que además suspuso un ahorro en tiempo y coste. Esta técnica era buena para imitar las típicas lacerías de los alicatados, sin embargo no era útil para motivos con líneas curvas. Esto se solucionó con la técnica llamada de cuenca o arista.

Alicatado

Alicatado

azulejo alcázarEl descubrimiento de América y la importancia que adquirió Sevilla desde entonces, atrajo personajes y artistas como el ollero italiano Niculoso Pisano, quien, a principios del XVI, revolucionó este arte en Sevilla al introducir el azulejo pintado. La llegada en 1561 del flamenco Frans Andríes asentó esta técnica definitivamente. En el XVII  empezaron a introducirse los azulejos de “tipo Delft”, piezas pintadas con motivos independientes enmarcados en un círculo. Durante el siglo XVIII, se popularizaron con los llamado de montería por sus motivos de caza. En 1841, Charles Pickman fundó la fábrica de La Cartuja de Sevilla, donde se unieron las técnicas industriales inglesas con las tradiciones sevillanas. Junto a ésta, destacaron los alfares trianeros como el de Mensaque. La evolución culminó con la arquitectura regionalista de principios del XX que propició la consecución de obras maestras de este arte con las obras de Rodríguez y Pérez de Tudela, García Montalbán o Manuel Vigil-Escalera.

El alicatado se realiza con la yuxtaposición de pequeñas piezas de formas geométricas a modo de mosaico. Gestoso lo expone así: «los albañiles cortaban con la herramienta que se conoce con el nombre de «pico», de placas y losetas monocromas blancas, verdes, azules y meladas, yuxtaponiendolas, y por tanto sin que entre ellas hubiese más línea divisoria que la del corte».

Azulejo de cuerda seca

La cuerda seca consiste en marcar en el barro el dibujo quedando en relieve las líneas de división perfiladas con grasa. De nuevo, Gestoso los expone así: “consiste en imprimir sobre el barro por medio de una placa o matriz metálica, que algunos creen que fué de madera, cualquier dibujo, quedando en relieve las líneas y perfiles de los adornos, las cuales por uno y otro lado a su vez, ofrecen también líneas que se ven rehundidas, y además, hállanse perfiladas como dijimos, con grasa y manganeso, cuyas sustancias dejan aisladas por completo las tintas polícromas con que son esmaltados los referidos adornos y figuras del azulejo. El pincel cargado del vidrío deposita en los centros los diferentes esmaltes y por consiguiente, vienen a resultar en cada uno de los espacios circunscritos por las líneas del manganeso, unos adornos en bajísimo relieve, analogos a los que los franceses llaman cloissons».

Azulejo de cuenca

Azulejo de cuenca

azulejo de la O

En el XVII surgió la costumbre de adornar fachadas con retablos de azulejos con motivos religiosos. Azulejo en la parroquia de la O en Sevilla

En la técnica de cuenca o arista, tras modelar la loseta a presión con un molde, se pintan los huecos resultantes.En el siglo XVI, el italiano Niculoso Pisano y, tras él, el flamenco Frans Andríes introdujeron el azulejo pintado en Sevilla. Este permitió la total libertad del artista para desarrollar cualquier tipo de escena. En el XVII surgió la costumbre de adornar fachadas con retablos de azulejos con motivos religiosos. Estos llegaron a derivar, incluso en un uso comercial; el anuncio del Studebaker de 1924 en la calle Tetuán es el mejor ejemplo de ello.

Studebaker

El anuncio del Studebaker de 1924 en la calle Tetuán es el mejor ejemplo de la derivación comercial de la tradición de retablos en las fachadas.

 
También le puede interesar
 
Niculoso Pisano – La lauda a Iñigo López de 1503 Niculoso Pisano – La lauda a Iñigo López de 1503
La Clausura de Santa María de Jesús de Sevilla La Clausura de Santa María de Jesús de Sevilla
¿Quién plantó el primer naranjo en las calles de Sevilla? (III) – Lo que yo creo ¿Quién plantó el primer naranjo en las calles de Sevilla? (III) – Lo que yo creo
 
 
Juan Pablo Navarro
Maratania
Edición. diseño, maquetación y servicios editoriales – Sevilla
maratania@maratania.es
www.maratania.es
Facebook
Twitter
Linkedin